Anchoas de santoña
Anchoas de Santoña son una de las grandes joyas de la despensa gourmet española, procedentes de Santoña, una villa marinera de Cantabria asentada a orillas del mar Cantábrico. Su elaboración artesanal forma parte de una tradición centenaria que se practica en la localidad desde hace más de cien años, combinando historia, oficio y una calidad reconocida internacionalmente. No son una simple conserva: se consideran una semiconserva de alta gama, reservada para los paladares más exigentes.
Estas anchoas se elaboran a partir del bocarte (Engraulis encrasicolus) capturado en el Cantábrico durante la costera de primavera, entre abril y mayo, época óptima en la que el pescado alcanza su mejor punto de calidad. El proceso es minucioso y mayoritariamente manual: tras la captura, el pescado se limpia y se dispone en sal para su maduración durante varios meses, y finalmente cada filete se lava, se soba y se limpia a mano, uno a uno, dejándolo libre de espinas y raspas antes de envasarlo en aceite de oliva. Este cuidado artesanal es lo que da como resultado un filete terso, de textura suave y sabor equilibrado entre la salinidad y el umami.
Más que un alimento, las Anchoas de Santoña son un símbolo gastronómico que conecta la tradición conservera del norte de España con la alta cocina contemporánea. Su intensidad y equilibrio las han llevado incluso a las creaciones de chefs con estrella Michelin. Al tratarse de una semiconserva, deben conservarse siempre en frío y sacarse a temperatura ambiente unos minutos antes de degustarlas, para disfrutar plenamente de uno de los grandes manjares del mar Cantábrico.













