Sal de Añana

En el corazón del Valle Salado de Añana, en la provincia de Álava (País Vasco), donde la historia y la naturaleza se encuentran en un paisaje tan antiguo como fascinante, nace Sal de Añana, un producto gourmet que encierra en cada cristal más de 7,500 años de tradición salinera.

Aquí, lejos del mar, el “oro blanco” brota de manantiales salinos que emergen de depósitos formados hace más de 200 millones de años y ha sido cosechado por generaciones de salineros que respetan métodos ancestrales basados en la evaporación natural de sol y viento.

Por su origen natural, por su forma de extracción y por su historia, la Sal de Añana es una de las mejores y más puras del mundo. Carece de los microplásticos tan abundantes en el mar, y no ha sufrido contaminación alguna por su escaso contacto con la polución ambiental y el nulo acercamiento de maquinaria o vehículos que la estresen o manchen. Sus ingredientes son sal, viento y sol, no cuentan con ningún tipo de aditivo, como los blanqueantes o antiapelmazantes presentes en otras sales, ni los correctores de sabor necesarios para contrarrestarlos.

Esto lo convierte en un producto único en calidad, con el doble de oligoelementos que el resto de las sales. Único en su historia y en su respeto por la naturaleza y la tradición.

Consumida por chefs y amantes de la gastronomía exigente, y considerada por ellos mismos como la mejor Sal del Mundo, Sal de Añana es el resultado de un proceso milenario donde tradición, paisaje y sabor convergen para ofrecer una experiencia culinaria que va más allá de lo cotidiano: es la esencia pura de la tierra salina transformada en un toque final perfecto para tus platos.